Forma trilogía con Diario de Paula y Palabras en la arena. Son novelas que se pueden leer en cualquier orden, protagonizadas por un grupo de amigos de 17 años, en un Instituto de Vigo. Es el último curso que pasarán juntos, disfrutando de una amistad forjada durante toda la adolescencia.
Son historias tejidas con las relaciones y los sentimientos más humanos, que incluyen a padres y profesores. Son también un canto a Galicia, a la familia, al deporte y a una libertad llevada por el viento impetuoso de los sueños. Vigo es Vivaldi comienza con este párrafo:
“La gaviota levantó el vuelo y acuchilló la madrugada con un chillido estridente. Había pasado la noche a bordo de una batea mecida por la mar tranquila de septiembre. Sin elevarse apenas, se dejó llevar por la brisa del sur hacia Moaña. Sobrevoló el muelle con su habitual ajetreo por la descarga de la pesca nocturna. Giró entonces contra el viento, aleteó con fuerza y ascendió hasta que pudo abarcar con su mirada todo el triángulo de la ría. Amanecía. Allá abajo iba cobrando forma y color un mundo todavía bucólico, agrupación confusa de casas, huertos, maizales y vides. Un mundo como un tapiz viviente, extendido por valles y riberas en miniatura. Nacía la luz por el estrecho de Rande y dibujaba los contornos de las montañas. Apenas se veían las Islas Cíes, envueltas en la niebla del crepúsculo. Y en medio de esa acuarela marinera y rural, Vigo despertaba. El primer sol jugaba en los cristales de su amplia fachada sobre la ría. La gaviota voló hacia la ciudad, planeando a gran altura. Al pasar sobre el Club Náutico repitió su chillido desafinado. Bajo sus alas se extendía ya el centro urbano. Y, en el centro del centro, el Castro, pequeña elevación cubierta de arbolado y salpicada de chalés. Coronaba el montículo una vieja ciudadela asentada sobre rocas enormes y circundada por muros dignos de una tribu de cíclopes. La gaviota refrenó su vuelo, flotó en el aire unos instantes y se dejó caer sobre la fortaleza. Desde la muralla, la ciudad rodaba suavemente hasta el mar”.